En una entrevista del año pasado en la revista Casaviva, Bonilla posa de fenomenologista al considerar a Zumthor como su más admirado arquitecto; a continuación declara que a la arquitectura nacional le hace falta “respeto y dignidad”. No podría estar mas de acuerdo con él, pero declararse admirador no es lo mismo que aceptar un uso no reconocido de las ideas de quien admira. No es que no se pueda admirar o incluso copiar. Lo que no se puede es engañar, haciendo pasar como propias, ideas y ideologías ajenas.
Etiquetas: arc en ciel, Bernard Bühler, Daniel Bonilla, EAN, Guillermo Fischer